"Es sólo Rock and Roll, pero ya es mucho para vos"
Pamela Meneghello
Pomelo Rosado
10.10.10
Tuez-moi
I'm a loser baby, so why don't you kill me? ♠
"Es sólo Rock and Roll, pero ya es mucho para vos"
"Es sólo Rock and Roll, pero ya es mucho para vos"
8.10.10
Le mariage (parte 2)
Llegué media hora tarde, aunque el taxi no costó tanto como creí (lo que no significa que no haya sido bastante doloroso pagarlo). Bien me adentré al lugar me encontré con todos mis compañeros, quienes habían estado llamándome mientras yo ignoraba totalmente al resto del mundo con mi celular configurado en timbre silencioso. Por momentos supuse que todo lo que pasé durante la tarde realmente había valido la pena. Qué mejor que un casamiento festejando con amigos, no? Bueno... la verdad, NO.
Las mujeres estaban hermosas, sin excepción alguna... salvo yo. Comparada con el resto de mis compañeras facultativas, me sentía una burla a su producción. Es increíble cómo de un segundo a otro pasas de representarte visualmente en tu mente como un ángel resplandeciente a darte cuenta en frente del espejo colgado en el baño del salón que tenés más en común con un travesti de lo que imaginabas.
Realmente no sé cómo no morí de hipotermia esta noche... Alguien debería explicarme cómo sigo viva habiendo pasado semejante frío (exagero, lo sé). Durante toda la fiesta me arrepentí de no haber agarrado esa maldita tira de ibuprofeno y guardármela en la cartera, por que mi cerebro empezó a rebelarse contra la tranquilidad que yo intentaba sin éxito alcanzar, y varias veces en el transcurso del festejo mis neuronas quisieron estallar dentro de mi cabeza.
La gran, gran, gran barra libre -que pensé iba a ser mi salvadora del 26 de septiembre- alegremente te servía una variedad de tragos y bebidas alcohólicas. Sí! fernet, daiquiri, champagne, whisky y creo que hasta vodka con speed... pero por alguna miserable razón insustancial, nadie me servía lo que yo mas necesitaba: cerveza. Aunque tengo que hacer una salvedad: los vasos tenían luces de colores (fue lo más original del lugar). Hubo mesas dulces, mesas saladas, picadas y todo lo más rico que se te pudiese ocurrir, pero me cayó como una patada al estómago.
Mis pies latían al ritmo de mi corazón, hinchándose y haciéndome imposible seguir con esos altos y mutiladores stilettos puestos. Encima los demás me obligaron a bailar, con toda la buena onda... pero me obligaron. Pasaron dos veces la canción esa que dice "quien es esa chica, vestida de rojo" y, maldita sea, justamente ese era el color de mi vestido! Así que imagínenselo.
Quise mandarles señales de auxilio desesperadas a una amiga, pero claro, como era de esperarse, me había quedado sin crédito esa misma noche y tuve que descubrirlo en medio de la fiesta al reenviar mil y un veces miserables mensajes que nunca llegaron a destino.
Más de una vez en la ronda de baile se pudo vislumbrar mi ropa interior negra a causa de los volados. A todo esto, en mi fuero interno no podía dejar de preguntarme si horas atrás, mi progenitora con sus agresiones realmente estuvo queriendo angustiarme la existencia sólo por no bastarle el haber arruinado su propia vida o tal vez es ella tan estúpida que decidió casualmente cagarme justo en el momento en que creí que nada peor me podía faltar.
Quizás les resulte chistoso lo que voy a contar a continuación, pero les aseguro que para mí no lo es. Todo mi curso me cargosea con un amigo, y en el casamiento no podían hacer excepción. Ambos fuimos víctimas, pero me pareció que yo fui la que sufrió más. Las torturas chinas son inclusive más piadosas. Están tan convencidos de que vamos a terminar juntos que creo que si algún día eso llega a pasar, va a ser gracias a su implacable insistencia y a su empeño en graduarse de celestinos.
Me volví temprano por que no tenía más opción. Procuré que mi amargura no estropease la alegría de nadie. Me incliné a mirar el lado positivo a mis sucesos y me auto-convencí, al fin, de que a pesar de todas mis desventuras no toqué fondo. Hace dos años dejé de usar la endemoniada buclera por haberme quemado un mechón; supongo que hubiese sido terrible freirme el pelo media hora antes de llegar al brindis. Mi rimmel de Lucy Anderson, por muy hipoalergénico y fortificador que fuera, me dejaba unos pegotes en las pestañas que no quedaban para nada sexy. Y las medias Silvana, tan lindas que se veían, sinceramente nunca me podrían haber abrigado demasiado de todas formas... Busqué consuelo al pensar que la piel de las piernas de una chica de 20 años es lo suficientemente joven y suave como para andar cubriéndola con medias, no? Dejémosle las can can a las viejas.
Ya a la vuelta dentro del taxi, junto a una compañera y su novio que no paraban de hablar sobre el reciente casorio, no pude evitar pensar en todo el largo tiempo que vengo aguantándome las ganas de llorar.
5.10.10
Le mariage (parte 1)
Estoy 'preparada' para salir. Tengo un vestido rojo de 200 monedas de un peso encima, el cual fue comprado tan sólo para esta ocasión (bueno... quizás me rescate en algún que otro evento de último momento). Tengo puestos unos stilettos con plantillas nuevas ya que el año pasado al elegirlos no me detuve a escudriñar el hecho de que eran un talle más grande del que debían ser. Estoy perfumada con Amor Amor y tengo mi reloj de la suerte de Lemon; pero la peor predisposición a ir al casamiento.
Soy una mujer -al menos mi cuerpo encuadra biológicamente en esa descripción- y nuestra producción nunca es fácil. Salí esta tarde a comprarme medias para lucir mis piernas con el vestido, y elegí la mejor de las mejores (Sí, las que usa la vieja artificial de Susy Gimenez! Por favor... las mismas Silvana). Desde hace un mes que llevo imaginándome el peinado que quería lucir y hasta me compré un rimmel hipoalergénico, con vitamina E y a prueba de agua para que no se me corriera la máscara de pestañas en toda la noche.
Veo que el futuro se comporta de maneras extrañas; y por lo visto, conmigo. Tiene la costumbre de derrumbarse y partirse a la mitad, dejando a mis ilusiones por el piso y compensándolo todo con un obsequio particular: un enorme sentimiento de ridiculez.
Ni hablar, las uñas de mis manos y pies son impresentables. Los tobillos ya me duelen -sí, ahora!!!-, habiendo estado sentada frente al monitor con los tacos puestos no más de 15 minutos.
No quiero ir al casamiento, estoy en una etapa de negación. Es repugnante el estado de mi pelo y ni siquiera me gusta el maquillaje que llevo puesto en la cara. Solo se me vienen a la mente la cantidad de quejas, insultos y recriminaciones que me hizo mi querida madre esta tarde.
Estoy preparada para salir... pero preferiría sacarme todo lo que estoy vistiendo y bañarme de vuelta, comerme un chocolate en la cama y mirarme una película cursi y mala, de esas que viven pasando por cable. Si realmente éstos son los recuerdos que me van a quedar de mi "gloriosa juventud", me parece que perdieron su distinguida magia -esa con la que el resto de los mortales se enorgullece- a mitad del camino.
♦ Continuará...
1.10.10
Le destin peu enviable
"Me la voy a pegar de intelectual" y voy a escribir una sarta de sinsentidos para algunos quizás, pero al menos es mi propia opinión y no sé de qué otra mejor forma puedo expresarla. Al que no le gusta lo que escribo por cómo lo hago o por mi manera de pensar... que ni se gaste en leer esta entrada.
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La predestinación es algo que me fastidia bastante y desde hace tiempo. No quiero ponerme todavía más pesada dando a conocer mi casi insostenible opinión sobre la supuesta existencia o inexistencia de Dios... cada vez que me adentro en esa particular incertidumbre existencial sinceramente no me soporto ni yo; prefiero reservarlo para más adelante, cuando haya resuelto por lo menos algunos de mis asuntos pendientes conmigo misma -Aquel que nunca se peleó con su yo interior debe pensar que soy una enferma. Me alegro-. Aún así, quiero dar mis ¿humildes? críticas no constructivas sobre esta estúpida creencia que tiene la gente sobre el destino.
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La predestinación es algo que me fastidia bastante y desde hace tiempo. No quiero ponerme todavía más pesada dando a conocer mi casi insostenible opinión sobre la supuesta existencia o inexistencia de Dios... cada vez que me adentro en esa particular incertidumbre existencial sinceramente no me soporto ni yo; prefiero reservarlo para más adelante, cuando haya resuelto por lo menos algunos de mis asuntos pendientes conmigo misma -Aquel que nunca se peleó con su yo interior debe pensar que soy una enferma. Me alegro-. Aún así, quiero dar mis ¿humildes? críticas no constructivas sobre esta estúpida creencia que tiene la gente sobre el destino.
Doy por supuesto que todos sabemos en qué consiste el libre albedrío, cierto? Soy una persona libre, pero libre especialmente de actuar como se me plazca, sin ignorar el hecho de que tengo el privilegio (y la desgracia) de poder entender profundamente que existen consecuencias correspondientes a cada uno de mis actos, hasta para el más pequeño. Poseo el suficiente discernimiento y la necesaria voluntad para obrar a conciencia (siempre que esté en mi sano juicio, naturalmente). Aún me imposibilitaran el propio acto, yo seguiría siendo libre de pensamiento. Nadie puede obligarme a pensar de manera diferente, yo soy dueña de mi razón, y se acabó.
Ahora bien, el dilema es el siguiente...
Mucha gente cree que su vida ya está escrita. Están totalmente convencidos de que Dios es un tititero que a su gusto puede dirigir no sólo todo lo que les acontecerá, sino también sus reacciones, sus obras, sus pensamientos y hasta puede prever cómo y porqué se arrepentirán luego. Y saben algo más? Para algunos ni siquiera hace falta adjudicarle a la divinidad tales premoniciones. Aquellos que dicen haber tenido un déjà vu aparentemente pueden adelantarse al futuro en esas ocasiones (Qué flor de ridiculez).
Una amplia cantidad de filósofos y psicólogos también comparten la postura de que el hombre es un pseudo autómata. No es necesario nombrar el condicionamiento propio de la reflexología, ya que hasta el padre del Psicoanálisis tiene también una visión mecanicista del hombre. Todo lo que hace el ser humano estaría determinado, no por su destino, sino por su libido. El inconsciente todopoderoso siempre está cobrando vida propia, es la pulsión lo que dirige al hombre y a fin de cuentas, lo determina.
Ante todas estas postulaciones, la que más me revuelve el estómago es aquella que afirma que las personas nacen para cumplir una misión específica. Si se desvían de esa misión consecuentemente se sentirán vacíos, no le encontrarán el sentido a su insignificante existencia y sus vidas serán simplemente una mierda con moscas volándole alrededor.
No estoy explicando esto solamente para mostrar lo absurdo del asunto, sino que quiero llegar a un punto en concreto, asi que pido algo de paciencia.
A mí me da igual si usan el concepto del 'destino' para justificar las inexorables tragedias de los personajes en las novelas, películas y series. No me molesta que el ocultismo quimérico y cualquier tipo de paganismo busquen el significado de la vida a través de eso. Pero si hay algo que me revienta de todas las maneras, son los propios cristianos que desconocen los dogmas de la religión que vienen mamando desde su más temprana edad. Los únicos que pueden excusarse son los luteranos, o como prefiero llamarlos, protestantes, pero el resto... Ni hablar.
Hasta donde yo tengo entendido sobre el catolicismo, aquello designado arbitrariamente con el nombre de Dios sabrá quizás las situaciones, los eventos a los que cada uno se tendrá que enfrentar a lo largo de su existencia; pero Él no sabe, no tiene ni la más remota idea de cuál va a ser la elección de ningún hombre en cada caso. Y si pudiese saberlo (porque 'todo lo puede'), no lo haría antes de que la decisión se formulase. En caso contrario, es factible suponer entonces que todas las decisiones humanas estuvieron dictadas con anterioridad en el infinito, y tal hecho entraría en contradicción con la existencia del libre albedrío, el cual con taaanto amor Dios nos proporciona a cada ser humano sobre el planeta tierra... Pero en su aparente perfección, "Dios no se contradice a sí mismo", por lo que esta suposición queda por el momento descartada.
Además, en tanto que las posturas ateístas de las ramas psicológicas tienden a afirmar la existencia de los patrones de conducta, considerando a la libertad como una mera ilusión del género humano y sosteniendo que cualquier hecho traumático de la infancia puede llegar a definirnos hasta de por vida, la creencia en el libre albedrío se coarta... y me enferma.
Cuidado. Es imposible negar que la situación histórico-social en la que uno nace, sumado a la herencia biológica y el lugar geográfico no hacen de lo suyo. Influyen de manera atroz y es innegable. Es inevitable la muerte y el vivir en el mundo postmoderno tecnocrático del siglo XXI, pero dejemos de desacreditar nuestro propio obrar. El hecho de degradar a la libertad de pensamiento y acción al punto tal de creer que no tienen influencia alguna frente al 'destino' inminente ya pactado para cada ser humano, me parece que es cualquiera.
Por favor, es completamente ilógico. Nadie nace con una misión ni una vida predestinada. Eso es un espantoso invento para sobrellevar las desgracias o aceptar -estando enterrado en esa impotencia que nubla el juicio- la situación miserable en la que cada uno se encuentra. Encima se valen de lo primero que hallan. Es increíble postular que Dios maneja tu historia personal; eso solamente pueden pensarlo los cristianos indiferentes. La filosofía tiene esa eterna característica de ser contradictoria. La psicología es imperfecta, muy imperfecta... Hay casi tantas teorías como escuelas psicológicas, y aferrarse a los postulados de otro ser humano tan desgraciado que llegó a creer ciegamente que la libertad es ilusioria, es lo más idiota que se puede hacer. Y aquel que se traga todo ese buzón del destino predeterminado gracias al consumo incansable de películas hollywoodenses, sinceramente se gana todo mi desprecio.
Personalmente creo que la razón por la cual vivo está adjudicada a todo lo que hago, pienso y siento a cada segundo. Soy yo, y nadie más que yo la responsable de darle sentido a mi vida cada día que pasa. Son mis propios proyectos e ideales los que en última instancia podrían llegar a determinarme en un futuro si fuese necesario; y justamente, siendo proyectos, tengo ilimitadas oportunidades de desarmarlos y rearmarlos cuantas veces me plazca. Nadie me define, yo lo hago. La vida va siendo escrita a cada momento, sí, pero por todo acto que yo voy llevando a cabo. Por supuesto, todos traen sus inevitables consecuencias, pero sólo yo soy la que delibero en virtud de ellas y punto. Lo demás, que sea lo que sea.
No voy a seguir intentando converlos de esto, creer o no en el destino está en su criterio...
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No estoy explicando esto solamente para mostrar lo absurdo del asunto, sino que quiero llegar a un punto en concreto, asi que pido algo de paciencia.
A mí me da igual si usan el concepto del 'destino' para justificar las inexorables tragedias de los personajes en las novelas, películas y series. No me molesta que el ocultismo quimérico y cualquier tipo de paganismo busquen el significado de la vida a través de eso. Pero si hay algo que me revienta de todas las maneras, son los propios cristianos que desconocen los dogmas de la religión que vienen mamando desde su más temprana edad. Los únicos que pueden excusarse son los luteranos, o como prefiero llamarlos, protestantes, pero el resto... Ni hablar.
Hasta donde yo tengo entendido sobre el catolicismo, aquello designado arbitrariamente con el nombre de Dios sabrá quizás las situaciones, los eventos a los que cada uno se tendrá que enfrentar a lo largo de su existencia; pero Él no sabe, no tiene ni la más remota idea de cuál va a ser la elección de ningún hombre en cada caso. Y si pudiese saberlo (porque 'todo lo puede'), no lo haría antes de que la decisión se formulase. En caso contrario, es factible suponer entonces que todas las decisiones humanas estuvieron dictadas con anterioridad en el infinito, y tal hecho entraría en contradicción con la existencia del libre albedrío, el cual con taaanto amor Dios nos proporciona a cada ser humano sobre el planeta tierra... Pero en su aparente perfección, "Dios no se contradice a sí mismo", por lo que esta suposición queda por el momento descartada.
Además, en tanto que las posturas ateístas de las ramas psicológicas tienden a afirmar la existencia de los patrones de conducta, considerando a la libertad como una mera ilusión del género humano y sosteniendo que cualquier hecho traumático de la infancia puede llegar a definirnos hasta de por vida, la creencia en el libre albedrío se coarta... y me enferma.
Cuidado. Es imposible negar que la situación histórico-social en la que uno nace, sumado a la herencia biológica y el lugar geográfico no hacen de lo suyo. Influyen de manera atroz y es innegable. Es inevitable la muerte y el vivir en el mundo postmoderno tecnocrático del siglo XXI, pero dejemos de desacreditar nuestro propio obrar. El hecho de degradar a la libertad de pensamiento y acción al punto tal de creer que no tienen influencia alguna frente al 'destino' inminente ya pactado para cada ser humano, me parece que es cualquiera.
Por favor, es completamente ilógico. Nadie nace con una misión ni una vida predestinada. Eso es un espantoso invento para sobrellevar las desgracias o aceptar -estando enterrado en esa impotencia que nubla el juicio- la situación miserable en la que cada uno se encuentra. Encima se valen de lo primero que hallan. Es increíble postular que Dios maneja tu historia personal; eso solamente pueden pensarlo los cristianos indiferentes. La filosofía tiene esa eterna característica de ser contradictoria. La psicología es imperfecta, muy imperfecta... Hay casi tantas teorías como escuelas psicológicas, y aferrarse a los postulados de otro ser humano tan desgraciado que llegó a creer ciegamente que la libertad es ilusioria, es lo más idiota que se puede hacer. Y aquel que se traga todo ese buzón del destino predeterminado gracias al consumo incansable de películas hollywoodenses, sinceramente se gana todo mi desprecio.
Personalmente creo que la razón por la cual vivo está adjudicada a todo lo que hago, pienso y siento a cada segundo. Soy yo, y nadie más que yo la responsable de darle sentido a mi vida cada día que pasa. Son mis propios proyectos e ideales los que en última instancia podrían llegar a determinarme en un futuro si fuese necesario; y justamente, siendo proyectos, tengo ilimitadas oportunidades de desarmarlos y rearmarlos cuantas veces me plazca. Nadie me define, yo lo hago. La vida va siendo escrita a cada momento, sí, pero por todo acto que yo voy llevando a cabo. Por supuesto, todos traen sus inevitables consecuencias, pero sólo yo soy la que delibero en virtud de ellas y punto. Lo demás, que sea lo que sea.
No voy a seguir intentando converlos de esto, creer o no en el destino está en su criterio...
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