Pamela Meneghello

Pomelo Rosado

5.10.10

Le mariage (parte 1)

Estoy 'preparada' para salir. Tengo un vestido rojo de 200 monedas de un peso encima, el cual fue comprado tan sólo para esta ocasión (bueno... quizás me rescate en algún que otro evento de último momento). Tengo puestos unos stilettos con plantillas nuevas ya que el año pasado al elegirlos no me detuve a escudriñar el hecho de que eran un talle más grande del que debían ser. Estoy perfumada con Amor Amor y tengo mi reloj de la suerte de Lemon; pero la peor predisposición a ir al casamiento.
Soy una mujer -al menos mi cuerpo encuadra biológicamente en esa descripción- y nuestra producción nunca es fácil. Salí esta tarde a comprarme medias para lucir mis piernas con el vestido, y elegí la mejor de las mejores (Sí, las que usa la vieja artificial de Susy Gimenez! Por favor... las mismas Silvana). Desde hace un mes que llevo imaginándome el peinado que quería lucir y hasta me compré un rimmel hipoalergénico, con vitamina E y a prueba de agua para que no se me corriera la máscara de pestañas en toda la noche.
Veo que el futuro se comporta de maneras extrañas; y por lo visto, conmigo. Tiene la costumbre de derrumbarse y partirse a la mitad, dejando a mis ilusiones por el piso y compensándolo todo con un obsequio particular:  un enorme sentimiento de ridiculez.

Qué fue lo que pasó ? La buclera para realizar mi tan imaginado peinado nunca se encontró. No sé! desapareció en mi propia casa... aunque admito que yo soy de las que no guardan las cosas, sino que las esconden de sí mismas. El rimmel que había usado hasta ayer, hoy también lo tuve que dar por perdido. Quiero pensar que otra persona en el planeta le debe estar dando el uso que merece, por que esta situación ya es muy penosa. A las 11 de la noche, y como infaltable cereza en el postre, decidí vestirme, y rompí mis medias vírgenes con la uña mientras me las estaba intentando poner.
Ni hablar, las uñas de mis manos y pies son impresentables. Los tobillos ya me duelen -sí, ahora!!!-, habiendo estado sentada frente al monitor con los tacos puestos no más de 15 minutos.
No quiero ir al casamiento, estoy en una etapa de negación. Es repugnante el estado de mi pelo y ni siquiera me gusta el maquillaje que llevo puesto en la cara. Solo se me vienen a la mente la cantidad de quejas, insultos y recriminaciones que me hizo mi querida madre esta tarde.
Estoy preparada para salir... pero preferiría sacarme todo lo que estoy vistiendo y bañarme de vuelta, comerme un chocolate en la cama y mirarme una película cursi y mala, de esas que viven pasando por cable. Si realmente éstos son los recuerdos que me van a quedar de mi "gloriosa juventud", me parece que perdieron su distinguida magia  -esa con la que el resto de los mortales se enorgullece- a mitad del camino.



♦ Continuará...

2 comentarios:

  1. Anónimo6.10.10

    Te juro que haria una película sobre esto XD

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  2. Pará, fijate que falta la 2da parte. Y si quisiera tomar en cuenta lo que me pasó antes de ir a la BP, hasta podría escribir una 3era. Mi vida real supera ese intento de comedia donde actúa Lohan: "GOLPE DE SUERTE".

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