Sabés que estás hasta el cuello:
-cuando hablás con tus amigos de siempre y lo que escuchás ya te empieza a sonar a ignorancia, estupidez y trivialidad. Y después te amargás porque sabes que no sos igual a ellos, sos infinitamente más superficial.
-cuando salís a bailar y de repente te parece lo más aburrido del mundo, y siendo pisada por alcohólicos frustrados de la vida, se te antoja teletransportarte a tu cama con la televisión prendida en algún canal donde pasan películas dramáticas para sentir un poco de consuelo.
-cuando te das cuenta de que todos los de tu alrededor tienen parejas estables y vos te preguntás si sos la inmadura con problemas que se sigue chapando flacos en los boliches para después no verlos más.
-cuando te encontrás viajando arriba del bondi, pensando en cómo te vas a manejar el día de mañana, cómo vas a conseguir un trabajo mejor que el que tenés ahora y cómo te vas a hacer tiempo para estudiar todas las materias que estás cursando, en vez de preguntarte qué vestido ponerte para el sábado o qué mensaje mandarle a menganito para verlo pero a su vez no quedar tan desesperada.
-cuando les contás a tus conocidos sobre el mensaje de menganito y sobre el vestido que pensás ponerte el sábado, porque sabés que si les vomitás de una tus "conflictos profundos", no te van a entender y van a contestarte una huevada que es lo mismo que nada, o sino, te entienden y te tienen lástima, que es todavía peor.
-cuando ya no buscás a un flaco que sea el langa, ni que esté cagado en guita, sino que pedís por favor conocer a uno que no diga "boludo/a" cada 2 minutos y relacione todo lo que vos le decís con garchar.
-cuando no soportás más que tus viejos quieran ayudarte y bancarte -en lo que sea- para después echártelo en cara en cualquier discusión o sermón interminable.
-cuando te recriminás a vos misma que no ayudás en casa, sumado a que te sentis una inútil y un desperdicio de energía, tiempo e ingreso para tus viejos; y encima de todo eso no te alcanza la plata para pagar lo que debés de la obra social, la luz, la facultad y no tenés ni un peso partido al medio para la consulta con el dermatólogo que tiene tiempo de atenderte una vez cada 8 meses.
-cuando intentás visualizarte dentro de 10 años, y te da terror pensar que quizás nunca vas a poder independizarte así como creías.
Esto es para mí estar cerca de cumplir años.

