Pamela Meneghello

Pomelo Rosado

25.5.11

Angulos perversos y perspectivas

Antes te odiaba, porque creía que en tu más sombrío y oscuro fondo inabarcable, ésa era tu exacta intención. Te detestaba, me dolías, aborrecía cualquier palabra pronunciada por tu boca, sólo por tenerte a vos de dueño/a. Me molestaba tu presencia, te llegué a considerar un cruel y casual estorbo de la vida. Me enfermaba cualquier hecho/imagen/frase referida a vos y a duras penas soportaba que te nombraran. 
Antes te odiaba, es verdad, pero después crecí.
Crecí y te entendí. Lamentablemente, te entendí.
Y al entenderte, dejé de odiarte. Ya no podía repudiarte más...
...porque no podía guardarle rencor a alguien que, de pronto, me entristecía de lástima, muchísima lástima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario