♥♥♥♥♥
♥♥♥♥
♥♥♥
♥♥
♥
♥♥♥♥
♥♥♥
♥♥
♥
Es el optar entre dejar que las cosas ocurran como tienen que ocurrir, mientras yo adopto una posición fetal debajo de una carcasa extremadamente destructible y me aíslo del mundo para no sufrir y terminar peor de lo que ya estoy, o decidirme de una vez a intentar hacer algo para que las cosas pasen, totalmente expuesta al fracaso, a la humillación y al golpe duro y bajo a lo que queda de mi autoestima si no lo consigo.
Arriesgarme, o no hacerlo.
Tengo la sensación de estar forzando el rumbo de las cosas cuando intento que las cosas salgan como yo quisiera, y es como... si estuviese mal, como si atentara contra la poca felicidad que se supone que la vida me depara. Si hay algo equivocado en todo esto, tiene que ser, sin duda, mi modo.
Más me considero como una terrible idiota escondiéndome hasta de mí misma, pero por otro lado creo que al no intervenir en ninguna situación, siendo independiente de todos y todos independientes de mí, nadie puede venir a reprocharme ni a hacerme sentir un fracaso por mis fallas... ¿Cuántas cosas estoy dejando pasar solamente para ganar un poco de ilusoria seguridad? Las que sean, y las que tengan que seguir siendo.
También me encuentro bastante patética escribiendo esto, pero muy en el fondo no creo que a nadie le importe demasiado lo que dice esta entrada.
El mundo gira y no me pide permiso, yo nací sin mi propio consentimiento -como el resto de los mortales, claro está-, no tengo porqué soportar la presión del resto; escapándome a ninguna parte, como lo estoy haciendo, sin embargo, la siento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario