Es interesante notar que el denominador común de todos aquellas que tuvieron pareja estable y duradera -y que por diferentes motivos terminaron- es el hecho de que intentan de muchas maneras (y ciertas veces, desesperantes) aferrarse a su pasado feliz cueste lo que cueste. Muchas y muchos lloran por semanas, están bajoneados, 'deprimidos', idealizan a la pareja que los dejó, y... al menos, en bastantes ocasiones, intentan recuperarlo/a. Piensan que nada en la vida va a poder compararse ni siquiera un milímetro con los recuerdos y momentos vividos desde que conocieron a fulano o mengana... Aunque también ahora hay una especie de creencia implícita en cuanto a aquel que no parece tan afectado, ya que en realidad "es el que más oculta su dolor".
Se entiende así que tal secuencia de los hechos es lo común, lo ordinario, hasta me animo a decir lo socialmente aceptado. Uno recibe esa imagen-idea todo el tiempo, de múltiples formas, bajo muchos aspectos y en innumerables circunstancias: es lo que en las películas yanquis se muestra, es lo que las novelas mexicanas/venezolanas/colombianas que pasan por los canales públicos de televisión te muestran, es lo que las revistas, libros e incontables letras de canciones de amor te muestran... es lo que incluso tus propias amigas/os y otra gente cercana te (de)muestran.
Parece ser que eso es lo que pasa, que así se supera, y no hay nada que hacer excepto pasar por ese momento de profuuunda tristeza y esperar que el tiempo siga su lento curso para así poder despertarte una mañana y sentir que 'ya no te lastima tanto', sin perder de vista lo esencial: con suerte, "vas a poder volver a amar otra vez" (OMFG). Eso es lo que el mundo te muestra/impone.
Parece ser que eso es lo que pasa, que así se supera, y no hay nada que hacer excepto pasar por ese momento de profuuunda tristeza y esperar que el tiempo siga su lento curso para así poder despertarte una mañana y sentir que 'ya no te lastima tanto', sin perder de vista lo esencial: con suerte, "vas a poder volver a amar otra vez" (OMFG). Eso es lo que el mundo te muestra/impone.
La verdad, qué importa? Voy a meterme todos los libros y consejos escritos de auto-ayuda y de superación de rupturas amorosas por el culo -más allá de que siempre lo haya hecho, particularmente los detesto, pero ahora más enérgicamente-. Para mí, aunque suene cínica y sea la única enferma que lo piense, la ruptura es la mejor parte de la relación (o mejor dicho, ex-relación), y creo tener fundamentos muy válidos -por lo menos para mi propio criterio- para pensar de esta forma.
Si como suposición pensáramos en una pareja que ya tiene antecedentes de pseudo rupturas y múltiples inconvenientes (de toda índole), para que esa relación siga funcionando es fundamentalmente necesario que uno de los dos la esté remando por ambos. Y con "remarla" me refiero a muchas cosas, pero la más mutiladora es la de no ser uno mismo realmente por miedo a que el otro te deje. De esta increíblemente estúpida forma, se mantiene a duras penas la relación, pero uno de los dos está viviendo condicionado todo el tiempo, sin saber con basta claridad qué hacer, pero bien teniendo conciencia de que incluso hasta la más mínima equivocación de su parte puede llevar al final de la ruptura, y a "la destrucción total de su vida amorosa"... (bitch, please).
Estar sola te libera. Pero no es relevante solamente el hecho de ser soltera, sino también el segundo en el que tu cabeza te hace CLICK y te das cuenta de una fucking vez que MUCHO MÁS ALLÁ del motivo oficial (y de mierda) que te haya dado, él ya no quiere estar con vos... A esta altura no tenemos que perder tiempo en considerar tanto la causa inicial -que nosotras nunca la vamos a saber plenamente, conocemos siempre las excusas-, sino en COMPRENDER la decisión que fue tomada. Lo importante es que él no quiere formar parte de tu vida, y cualquier acto impulsivo por tratar de recuperarlo puede alejarlo todavía más. Hasta que llega el GRAN momento en el que una se convence de eso, se fulmina las horas y los días en la constante tortura; se auto-compadece y lo sigue esperando, y por ende, se sigue auto-condicionando... como si él aun estuviese y nosotras tuviesemos que esforzarnos para que la cosa siga funcionando. El dejar de esperarlo, el asumir que NO va a volver (aunque tarde o temprano, siempre lo hace) es TOTALMENTE LIBERADOR.
Todo tu tiempo es tuyo. Te pertenecés. Te empezás realmente a buscar... y te encontrás. Y si además te tomás un tiempo de vacaciones muy lejos de la vida sentimental, el desinterés por la posible atracción que ejerzas sobre el otro es todavía MÁS liberador.
Te ahorrás fortunas en depilación, podés engordar y bajar cuantas veces quieras, y de la forma en que quieras -ya sea la dieta de la luna o matando tu estómago a chocolates, helado y dulce de leche- sin estar perseguida de no gustarle, podés ponerte la ropa más ridícula y hacer papelones tremendos que ya no va a haber nadie del otro lado con la inminente amenaza del abandono repentino; todas esas cosas que te molestaban de él, ya no te las tenés que fumar (como los partidos de fútbol o el fanatismo idiota sobre cualquier autor y/o tema con los que tu ex te volaba la cabeza -y que para vos te hablaba en rumano-), chau a la familia patosa y molesta, a la suegra forra, a la hermana celosa; nunca más a los amigos (sobre todo esos que te caían para el ojete), ya no tenés que competir con la novia que tuvo antes de vos (que por ley natural siempre resultan ser hermosas y perfectas), las discusiones se quedan atrás, las auto-censuras que hacíamos al hablar para no enojarlo, para no empezar una pelea, ya no son necesarias; y lo mejor para el final... lo que él haga o deje de hacer de su vida, a vos ya no te incumbe. Tenés, si querés, la posibilidad de desentenderte.
Todo eso, es invaluable a comparación de soportar a un mamerto que ya no te quiere, pero que con tal de no perderlo, preferís coartarte a vos misma.
Asi que, en fin, la frase "no hay mal que por bien no venga" empezó a tener más sentido para mí. Si él te deja, no solamente te está haciendo un gran favor, sino que te está dando además la oportunidad de conocerte a vos misma y aprender a quererte un poco más.
"10 ventajas de no tener amante"
Si como suposición pensáramos en una pareja que ya tiene antecedentes de pseudo rupturas y múltiples inconvenientes (de toda índole), para que esa relación siga funcionando es fundamentalmente necesario que uno de los dos la esté remando por ambos. Y con "remarla" me refiero a muchas cosas, pero la más mutiladora es la de no ser uno mismo realmente por miedo a que el otro te deje. De esta increíblemente estúpida forma, se mantiene a duras penas la relación, pero uno de los dos está viviendo condicionado todo el tiempo, sin saber con basta claridad qué hacer, pero bien teniendo conciencia de que incluso hasta la más mínima equivocación de su parte puede llevar al final de la ruptura, y a "la destrucción total de su vida amorosa"... (bitch, please).
Estar sola te libera. Pero no es relevante solamente el hecho de ser soltera, sino también el segundo en el que tu cabeza te hace CLICK y te das cuenta de una fucking vez que MUCHO MÁS ALLÁ del motivo oficial (y de mierda) que te haya dado, él ya no quiere estar con vos... A esta altura no tenemos que perder tiempo en considerar tanto la causa inicial -que nosotras nunca la vamos a saber plenamente, conocemos siempre las excusas-, sino en COMPRENDER la decisión que fue tomada. Lo importante es que él no quiere formar parte de tu vida, y cualquier acto impulsivo por tratar de recuperarlo puede alejarlo todavía más. Hasta que llega el GRAN momento en el que una se convence de eso, se fulmina las horas y los días en la constante tortura; se auto-compadece y lo sigue esperando, y por ende, se sigue auto-condicionando... como si él aun estuviese y nosotras tuviesemos que esforzarnos para que la cosa siga funcionando. El dejar de esperarlo, el asumir que NO va a volver (aunque tarde o temprano, siempre lo hace) es TOTALMENTE LIBERADOR.
Todo tu tiempo es tuyo. Te pertenecés. Te empezás realmente a buscar... y te encontrás. Y si además te tomás un tiempo de vacaciones muy lejos de la vida sentimental, el desinterés por la posible atracción que ejerzas sobre el otro es todavía MÁS liberador.
Te ahorrás fortunas en depilación, podés engordar y bajar cuantas veces quieras, y de la forma en que quieras -ya sea la dieta de la luna o matando tu estómago a chocolates, helado y dulce de leche- sin estar perseguida de no gustarle, podés ponerte la ropa más ridícula y hacer papelones tremendos que ya no va a haber nadie del otro lado con la inminente amenaza del abandono repentino; todas esas cosas que te molestaban de él, ya no te las tenés que fumar (como los partidos de fútbol o el fanatismo idiota sobre cualquier autor y/o tema con los que tu ex te volaba la cabeza -y que para vos te hablaba en rumano-), chau a la familia patosa y molesta, a la suegra forra, a la hermana celosa; nunca más a los amigos (sobre todo esos que te caían para el ojete), ya no tenés que competir con la novia que tuvo antes de vos (que por ley natural siempre resultan ser hermosas y perfectas), las discusiones se quedan atrás, las auto-censuras que hacíamos al hablar para no enojarlo, para no empezar una pelea, ya no son necesarias; y lo mejor para el final... lo que él haga o deje de hacer de su vida, a vos ya no te incumbe. Tenés, si querés, la posibilidad de desentenderte.
Todo eso, es invaluable a comparación de soportar a un mamerto que ya no te quiere, pero que con tal de no perderlo, preferís coartarte a vos misma.
Asi que, en fin, la frase "no hay mal que por bien no venga" empezó a tener más sentido para mí. Si él te deja, no solamente te está haciendo un gran favor, sino que te está dando además la oportunidad de conocerte a vos misma y aprender a quererte un poco más.
"10 ventajas de no tener amante"
- Podés dormir bien.
- Te ahorrás mucho tiempo y dinero.
- No te preocupas por cómo te ves.
- No tenés que atender llamadas a mitad de la noche o de madrugada.
- No hay necesidad de recargar crédito una o dos veces al día.
- Podés flirtear con todos los hombres (y porqué no? con todas las mujeres)
- Podés comer bastante.
- No hay necesidad de soportar a ningún suegro.
- Podés salir a donde sea, cuando sea, con quien quieras.
- No tenés que responder mensajes aburridos de él todas las noches.