Yo estoy total y concienzudamente de acuerdo con el suicidio.
Creo que se trata de la vida de la propia persona, nadie puede saber lo que pasa por su cabeza, qué es lo que sufre, cuanto sufre, ni realmente porqué. Nadie puede estar en sus zapatos, nadie está en derecho a opinar o a entorpecerle su decisión. Si cree que la mejor solución a sus problemas es quitarse la vida, entonces dejen que lo haga.
No tiene sentido meter en un psiquiátrico o dopar con cientos de pastillas a alguien que no está atentando contra la vida ajena ni estorbándole la existencia a los otros. Solo acordó consigo mismo morirse de acuerdo a sus términos, a sus condiciones, sin dejar que el futuro tome partido. No podría haber nada más egoísta que imposibilitarle la muerte a alguien, sin importar cuanta agonía esté padeciendo en vida, sólo para evitar el sentimiento de soledad, de abandono.
Deberíamos aprender a dejar de intentar controlar a los otros, y empezar a mirarnos a nosotros mismos. Dejemos que las personas que deseen morirse, efectivamente mueran. Denles esa libertad, ese derecho. Dejen vivir y dejen morir. Nadie es quien para jugar al papel de Dios.