Pamela Meneghello

Pomelo Rosado

15.6.15

Mi flameante bandera blanca

Más de cuatro meses.
Casi llegando a los cinco.

Me encuentro a mí misma leyendo novelas argentinas escritas por solteronas, que se basan, efectivamente, en el lado oscuro de la soltería (que no es más ni menos que la silenciosa y constante soledad, la estática rutina y la falta de amor -propio- que erosionan día tras día la autoestima), sintiendo pena por los personajes, por las escritoras, por el tiempo perdido, pero por sobretodo, siento pena por mi misma.

Me ahogo en café y cigarrillos la mayoría del tiempo.
Hablo con amigos y con supuestos amigos. Con familiares. Hasta con los "chonguitos" de turno. Todos ellos son mis aliados en la ardúa labor de autoconvencerme de que estar sin pareja -o mejor dicho, sin mi anterior pareja- es lo mejor para mí... por ahora (para siempre).

Los argumentos son tan variados como la cantidad de personas de quienes se emiten los mismos. Van desde la cantidad de tiempo que tengo libre para dedicarme a lo que yo realmente quiero hacer/ser, como por ejemplo concentrarme en terminar mi carrera y después poder trabajar de mi profesión sin nadie que esté aspirando mis ganas, mi voluntad, mi tiempo y mi fuerza, hasta lo bien que debería sentirme por haber cortado un lazo con alguien que no me valoraba, que me faltó el respeto en varias ocasiones, que no merecía obtener lo mejor de mí.

Me hablan de la carrera, ¡¿Qué me importa?! Quien me conoce bien sabe que lo único que quiero es sacarme los estudios de encima y no tener que pensar en la psicología de nuevo, por un laaargo tiempo.


Me hablan de que es lo mejor para mí. ¡¿Qué saben?! Quienes opinan no estuvieron durante un año abriéndome las puertas de su casa y de su corazón como él lo hizo. Cuando todos me fallaron, él estuvo ahí, siempre, esperándome con los brazos bien abiertos. No puedo negar sus errores ni pretendo hacerlo, sé que se fue y sé muy bien que lo hizo en los peores de los términos en los que un hombre puede romper una relación, pero quienes ahora me dan palmaditas en la espalda no estuvieron conmigo ni un cuarto de las veces en las que él si. 

Esto no es un posteo de defensa hacia él, en absoluto, es un posteo de defensa hacia mí.
No quiero resignarme a seguir adelante, pero cambiaría todos los novios del mundo por dos o tres amigos sinceros que me aprecien con el corazón y me sepan entender sin que pronuncie una sola palabra.

La verdad es esta:
Aunque pueda mantener una relación estable de nuevo, lo voy a seguir queriendo.
Aunque me quede soltera de por vida, lo voy a seguir queriendo.
Aunque cambie de hombre como de corpiño, lo voy a seguir queriendo.
Aunque consiga el trabajo de mis sueños, lo voy a seguir queriendo.
Aunque termine en un puesto de rutina y apatía hasta jubilarme, lo voy a seguir queriendo.
Aunque me vaya a vivir a Europa, lo voy a seguir queriendo.
Aunque me pudra en la casa en donde nací, lo voy a seguir queriendo.
Aunque me ciegue y me olvide de todos sus errores, lo voy a seguir queriendo.
Aunque asuma mis equivocaciones, comprenda las de él y entienda que la relación estuvo destinada al fracaso desde el principio en el que comenzó; aunque sepa que terminar fue, realmente, lo mejor para los dos (o tres, porque casi ya estábamos formando una familia en la cual yo estaba ensamblada... de más), aunque afirme con certeza que volver sería una de mis peores equivocaciones, y sé que lo es como sé con seguridad que nunca lo voy a hacer... yo en el fondo, así de derrotada, lo voy a seguir queriendo.

27.5.14

Getting old

Los objetivos auto-planteados de pronto se tornan imposibles de lograr.
Las ideas se resecan y comenzas a percibir que tu memoria te está fallando más de lo habitual.
Te duele la cabeza más seguido. La digestión se vuelve más lenta. 
Sentís más frío, más cansancio.
Los órganos comienzan a traicionarte, uno a uno. Proceso lento pero que avanza con seguridad.
No encontrás las palabras adecuadas al tomar una bocanada de aire y abrir los labios.
No llegás con las exigencias del mundo.
Sentís que la vida avanza mucho más apresurada que vos.
Desesperación.


"Dime aquello que más anhelas, y te diré qué es lo que en tu vida jamás conseguirás."




22.2.14

Amour Amour

Hace tanto que no me enamoraba, que creí perder la noción de lo que siente estar hecha una pelotuda (pero contenta). Nunca es demasiado tarde, nunca es demasiado pronto. Cuatro semanas y contando.
Hace tanto que no caminaba por las calles de Pellegrini de la mano con alguien, que ya creí olvidar lo que es sentirse querido. Nunca es demasiado pronto para esas cosas, nunca va a ser anticuado. Cuatro semanas y yo sigo contando.
Hace tanto que no me quedaba chateando durante mas de dos horas con alguien, hace tanto que no me dedicaban canciones, hacia tanto que no me hacían reír con pudor, que ahora ya no siento resentimiento hacia todos los imbéciles que anteriormente me decepcionaron.
No me molesta que se me rompa el celular, que el teclado no me deje usar los acentos, que cambien las fechas de los exámenes cada dos por tres porque si. Soy feliz y todo lo que deseo es que la gente que amo se sienta tan bien como yo me siento ahora.
Estoy en armonía con el cosmos. Algo estoy haciendo bien.

10.1.14

El arbol y la serpiente

Vivimos en una enajenacion mental constante, producto de una doble moral hegemonica que, a traves de la globalizacion en busqueda de la homogeneizacion mundial, trasciende todo tipo de barrera cultural.
¿Que concepto se tiene hoy de una familia?¿Que valor? Volteas la mirada a la izquierda y solamente podes ver parejas desmoronandose, cayendo en la tentacion sonriente del divorcio. Yo fui la consecuencia de uno, no esta de mas decirlo. Volteas la vista a la derecha, y ves gente casandose y sosteniendo el concepto de matrimonio como la institucion mas sagrada que haya existido jamas. 
Decir que amas a tu perro, gato, coballo, pez, en fin, cualquier clase de mascota, y cuidarlo como si fuera un hijo, pero a su vez estar comiendo durante toda tu puta vida la carne de una pobre vaca o cerdito es un sinsentido. Hipocresia pura. ¿De que carajo me estas hablando? Y despues pretenden que existan derechos en contra del maltrato animal, y probablemente discutan sobre eso en la mesa mientras que comen carne de cadaveres de animales. Yo tambien fui una pelotudita de esta clase, pero en el fondo siempre supe que no habia linealidad entre lo que realmente pensaba y lo que hacia. Se que todos en el fondo deben cuestionarse lo mismo. Simplemente cumplimos con lo aceptado socialmente. Mas alla de las viles mentiras que digan las almas solitarias, no hay nada que queramos mas que pertenecer. 
Puedo alejarme de esta la doble moral insulsa y cotidiana cotidiana para entrar en un tema mucho mas relevante, aunque cliche, pero no por eso hay que dejarlo de lado. ¿Como podria justificarse la guerra? Nunca lo entendi. Asesinar gente a sangre fria en nombre de la paz? ¿Que coherencia hay en eso? ¿Ver morir a tus compañeros para proteger a tu gente, a esa misma gente que esta muriendo en frente de tus ojos? O a proteger los intereses de unos pocos desgraciados que nacieron, fueron criados y estan en los mas altos puestos de poder solo y exclusivamente con el unico motivo hedonista de existir a costa de tu sangre y transpiracion? ¿Porque? ¿PORQUE tal grado de sumision y estupidez? Si tuviese la psicotica oportunidad de entablar una charla con Maquiavelo, la empezaria pegandole una patada en las pelotas.
Una de las pocas cosas que noto, aunque la accion de detectar es una facultad no inserta en mi bagaje, es que todos tienen una idea propia de lo que es el amor. El amor es una palabra con significado universal, pero cada uno le da el que quiere. Todo es relativo a cada sujeto. Pienso que los cadaveres de Protagoras y Georgias, de continuar todavia conservados debajo de la tierra, se retuercen de regocijo al observar lo que ocurre hoy en dia. No podemos ser mas sofistas porque ya agotamos todos los metodos y tacticas para tergiversar la verdad. 
Todos hacemos los que NOS PARECE que es lo correcto. Que esta bien? Que esta mal? A quien le importa? Sigamos mordiendo de la podrida manzana prohibida del saber. 
Total nada va hacia ningun lado, excepto hacia abajo.